{"id":1457,"date":"2025-09-13T11:40:20","date_gmt":"2025-09-13T17:40:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvaje.live\/?p=1457"},"modified":"2025-09-13T11:40:28","modified_gmt":"2025-09-13T17:40:28","slug":"revolcarse-en-el-lodo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/escritura-creativa\/revolcarse-en-el-lodo-2\/","title":{"rendered":"Revolcarse en el lodo"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"wp-block-heading\">La voz aut\u00e9ntica nace del caos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las reuniones que tienen a m\u00e1s de tres y menos de nueve invitados son en las que se puede desmenuzar un mismo tema sin que se formen grupos y acaben dispersos. Seguir el hilo de historias y discusiones y de disfrutar cuando un asunto, en dos o tres bocas, a veces menos, se transforma. Cada uno de los asistentes tiene una voz, ritmo y tono \u00fanicos. Las tonalidades y ritmos descubren las distintas perspectivas. Una misma historia, narrada por dos personas, por ejemplo, resalta detalles distintos en cada ponente. Esto es a lo que podr\u00edamos decir que cada individuo tiene su propia voz.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta voz toma forma con el tiempo; el proceso inicia con las primeras palabras. Para aquellos que deciden por el oficio de la pluma, encontrar una voz propia y plasmarla en la palabra escrita, es una b\u00fasqueda que se hace en paralelo. Ambos recorridos son finitos; se cumplen cuando morimos.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa autenticidad que nos regala la apariencia de una voz \u00fanica aparece de repente, sin que uno se d\u00e9 cuenta. Vive en el lodazal de las letras que se imprimen momento a momento, d\u00eda tras d\u00edas, hasta que dejamos de pensar que estamos escribiendo; cuando con la pr\u00e1ctica nos vaciamos para hacer espacio, el cual llenamos con interrogantes en forma de sugerencias. Despu\u00e9s, el camino est\u00e1 cuesta abajo. Mientras no se llegue a ese momento, escribir puede volverse en una actividad tediosa y forzada. Las palabras ajenas y rimbombantes llenan los espacios que la falta de voz propia deber\u00edan de cubrir. Es un acto natural que aparece cuando por la inseguridad copiamos o imitamos.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta pr\u00e1ctica es un ejercicio com\u00fan en las actividades que necesitan el empleo de la imaginaci\u00f3n. Todos tenemos esa capacidad, pero hay que domarla con la raz\u00f3n propia para enfocarla en algo tan espec\u00edfico como narrar historias. Esto nos lleva a copiar textos que ya fueron validados con la idea de que obtendremos el mismo \u00e9xito. Por supuesto, abusar de la imitaci\u00f3n aprisiona nuestra propia voz. Esto, a su vez, genera una frustraci\u00f3n y sufrimiento que nos termina por hacer desistir en la aventura de escribir. La fortaleza de nuestras motivaciones que nos impulsan a escribir nuestras propias historias es las que nos libera del impulso por reproducir con una voz ajena. En otras palabras, cuando revisas tus textos, deseas que suenen a ti y no a la voz de otra persona. De lo contrario, todo se ver\u00eda desde una misma perspectiva y, \u00bfqui\u00e9n quisiera vivir en un lugar donde todo es lo mismo?<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los tiempos actuales se invierte tanto en lo deslumbrante que da la apariencia de que todo es similar. Esto atiende a la demanda de un p\u00fablico que desea la comodidad est\u00e9tica de lo espectacular. Mira aqu\u00ed para que no veas all\u00e1. Es un truco viejo y barato. Quien, al reconocer estos patrones, lo hace sentir inc\u00f3modo, est\u00e1 dispuesto a cambiar al mundo. Se transforma en un aventurero en busca de un arte sincero. En sus andanzas encontrar\u00e1 todo tipo de obst\u00e1culos que intentar\u00e1n hacerlo desistir. Depender\u00e1 de su pasi\u00f3n para perdurar en la aventura. Sin una grande, desviar\u00e1 su camino al encontrar una insignia mentirosa que le d\u00e9 la ilusi\u00f3n de libertad a cambio de sus sue\u00f1os salvajes.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los premios tangibles, a trav\u00e9s de enga\u00f1os, se convierten en eslabones de una larga cadena que nos mantiene sujetos a un muro. Aprisionados, depende de nuestra obediencia, la longitud de las cadenas con las que se nos sujeta. Inm\u00f3viles, parados en un charco de orines de miedo, nace de nuestro interior la ansiedad por librarnos. El reflejo llega tarde, cuando ya no soportamos los largos e inc\u00f3modos silencios de la libertad. Queremos el ruido que producen los fuegos artificiales para distraernos de las ataduras y las haga ligeras. El dolor m\u00e1s agudo llega de jalar y luchar contra esas cadenas que nos agotan hasta llevarnos a la resignaci\u00f3n de aceptar que estamos atrapados. Pero la prisi\u00f3n es inexistente, es una ilusi\u00f3n, producto de la falta de pasi\u00f3n por la aventura. Al creer que nuestros conocimientos deben obedecer a ciertas reglas de las que, en nuestro interior, no estamos seguros de que sean ciertas, creamos muros que nos protegen de la posibilidad de otra realidad.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo que llevamos encerrados nos hace creer que todo es real y lo reafirmamos con certezas que nos inventamos. Es cuando aparece lo divino y nuestro miedo lo clava en la cruz como ofrenda a un Dios al que le rogamos que mantenga nuestros prejuicios intactos y los valide. Esta obsesi\u00f3n se transforma en una f\u00f3rmula que sostiene a un sistema que finge, a trav\u00e9s de la creencia, en producir sin parar, ser la soluci\u00f3n de nuestros males. S\u00f3lo as\u00ed, con la cabeza ocupada en asuntos que cubren el vac\u00edo en lugar de llenarlo, es como creemos ser libres.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa palabra tan ambigua, la libertad, no en su significado acad\u00e9mico y etimol\u00f3gico, sino en su contexto pr\u00e1ctico, se disfraza para convencernos de que ser libre es hacer cualquier ocurrencia que escupe una cabeza mal alimentada. Al contrario, es la peor de las esclavitudes cuando obedecemos a la anarqu\u00eda de la falta de reconocer nuestra ignorancia. Son las almas simples, olvidadas del para\u00edso, que trabajan con la motivaci\u00f3n del reconocimiento; siguen reglas y creen en f\u00f3rmulas para el \u00e9xito, las que no tienen escapatoria.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La voz de una pluma persistente, sabe que la libertad se obtiene de la perseverancia, en alimentar a su cabeza con dudas para cuestionarlo todo. En el profundo silencio de la soledad se reconoce que la paciencia es el verdadero significado de la libertad. M\u00e1s que un prisionero, se mira a s\u00ed mismo como un jardinero que siembra y riega para recibir frutos y flores. Es la libertad de trabajar en su campo, consciente de que habr\u00e1 d\u00edas con sol, otros sin sol y otros en los que llueva, lo que libera a su imaginaci\u00f3n para crear conexiones creativas con la informaci\u00f3n de su entorno. Cada d\u00eda despierta con la sabidur\u00eda de reconocer que nada est\u00e1 bajo su control. Se reconoce como una part\u00edcula de comportamiento err\u00e1tico e impredecible que vive dentro de un sistema din\u00e1mico, sensible a las condiciones iniciales.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni siquiera la mente que vive bajo un r\u00e9gimen olig\u00e1rquico o autocr\u00e1tico le asegura a uno el tiempo que aparta para reflexionar, pensar y contemplar. La mejor de las respuestas que el universo puede ofrecernos es que dejemos llevarnos por el movimiento gal\u00e1ctico. No confiemos en nada m\u00e1s que en el momento presente. Si nos enfocamos en el pasado o intentamos predecir eventos de los que no tenemos el control, nos arrebatamos la oportunidad para sorprendernos. Pero, \u00bfqu\u00e9 sucede cuando la sorpresa es mortal? Lo que es sorpresa es que exista la esperanza de que se puede manipular el juego del tablero para prolongar lo inevitable. La sorpresa es que echemos mano de la tecnolog\u00eda para no disfrutar del placer de sufrir el hecho de la vida. Evitarnos el gozo de robar tiempo para contar una historia, larga y pausada, que nos invite a la contemplaci\u00f3n, al dejar el placer en microprocesadores conectados por una red que satisface nuestra necesidad por lo inmediato.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra urgencia por desear objetos nos ha hecho olvidar la satisfacci\u00f3n de poseer algo perdurable. Siempre pensamos en los objetos y les damos un valor alto. Quiz\u00e1s por lo tangible de los materiales. Pero se nos olvida que la literatura no es un adorno, es transformaci\u00f3n. Toda la ciencia transforma nuestras mentes al ofrecer una perspectiva distinta. Los artesanos que moldean esa otra realidad, conocen el valor de sentarse a pensar y confrontar sus ideas. Toman los frutos que otros jardineros sembraron y los utilizan para alimentar sus sue\u00f1os de dudas, para saciar su hambre de conocimiento. Su b\u00fasqueda consistente en desmenuzar para comprender el mundo que los rodea. Esto, a lo que se llama intelecto, no proviene de la memorizaci\u00f3n. Se da de la comprensi\u00f3n, de la creaci\u00f3n de oportunidades que inviten a concretar conceptos bajo nuestras propias normas y reglas, sin las cadenas de lo absoluto y verdadero.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La voz aut\u00e9ntica nace del caos<\/p>","protected":false},"author":256,"featured_media":1456,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","activitypub_content_warning":"","activitypub_content_visibility":"","activitypub_max_image_attachments":3,"activitypub_interaction_policy_quote":"anyone","activitypub_status":"federated","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[123,81,53,142,118,51,143,133,29],"class_list":["post-1457","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritura-creativa","tag-caos","tag-contemplar","tag-conversar","tag-deslumbrante","tag-libertad","tag-paciencia","tag-premios","tag-simulacion","tag-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/256"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1457"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1458,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1457\/revisions\/1458"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}