{"id":1389,"date":"2025-07-26T11:45:00","date_gmt":"2025-07-26T17:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvaje.live\/?p=1389"},"modified":"2025-07-26T11:51:21","modified_gmt":"2025-07-26T17:51:21","slug":"el-espacio-del-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/escritura-creativa\/el-espacio-del-escritor\/","title":{"rendered":"El espacio del escritor"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribir es un ejercicio de reflexi\u00f3n y de registro que con el paso de los a\u00f1os el megal\u00f3mano decidi\u00f3 devaluar. La vanidad del escritor, que grita a las rocas su soledad frente a un teclado sumido en sillas duras y sillones acojinados, impregnados de olor a caf\u00e9 corriente y caro, es moda. El oficio no es rom\u00e1ntico. Se dice que lo es con la intenci\u00f3n de explotar la debilidad del Homo sapiens por los mitos. Al no encontrar esa fama y reconocimiento vital del narciso, habla de las an\u00e9cdotas de los h\u00e9roes que optaron por pasar sus d\u00edas con pluma y papel en mano o dando golpes a un teclado para lograr un p\u00e1rrafo decente. Tienen raz\u00f3n en se\u00f1alar que escribir es un acto de soledad. Lo cual no significa que, al escribir, se est\u00e9 solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trabaja rodeado de los seres imaginarios inseparables. Incluso, m\u00e1s all\u00e1 de los fantasmas que se sientan a un lado para sabotear los sue\u00f1os del plum\u00edfero. S\u00ed, el escritor cuando trabaja queda en un cuarto encerrado con todo tipo de extra\u00f1os y fantasmas. Pero ese cuarto es una ficci\u00f3n. No siempre es el lugar en el que uno se refugia del est\u00fapido, insistente, hambriento, de sabotear la vida del artista. O, mejor dicho, bajarlo a su nivel de vida simple con d\u00e9ficit de atenci\u00f3n. El silencio externo es deseable para el escritor. Sobre todo del ruido dirigido para reventar en sus o\u00eddos. Como si se tratara de radares de un ej\u00e9rcito enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese espacio desierto de est\u00fapidos y ruido es tan dif\u00edcil de obtener como lo es el reconocimiento por sentarse frente a la nada, d\u00eda con d\u00eda, para llenar el espacio en blanco con una idea imparcial. La nada que drena la energ\u00eda para que, al final de cientos o miles de palabras, s\u00f3lo unas cuantas sean elegidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribir es un ejercicio, pero hay quienes lo hacen su oficio. El sue\u00f1o, cuando se inicia, es alcanzar el mito de la pluma que traza en un bosque sin mosquitos, sin humedad, sin la cagada de p\u00e1jaro sobre el papel o la cabeza. Se pelea por ese espacio m\u00e1gico con un ventanal que mira a la calle llena de personajes de Dickens. Es el mito con el que se recluta al idiota. La esperanza de ese lugar donde se narran los susurros del alma sin estorbos. Sin la correcci\u00f3n de moda impuesta por los que saben escribir; los que saben vender.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es vigente la opci\u00f3n de huir. Escapar a un terreno lejos de todo. Es la fantas\u00eda de los desgraciados que nacieron sin la suerte del dinero y esclavos del capricho de la comodidad divina de la ciudad. Est\u00e1n los afortunados que nacen lejos de las garras del ogro, del concreto y el smog. Viven en el anonimato sin ser v\u00edctimas del centralismo de una sociedad que teme a la incertidumbre. La obra de este salvaje, se conoce poco. A pesar de la transmisi\u00f3n exponencial de la informaci\u00f3n, es tan inocente que sus textos tienen como destino sus ojos y mente y nada m\u00e1s. La finalidad de su oficio no tiene como objeto ponerlo en las filas de empleados y desempleados que reciben monedas en intercambios por sus sue\u00f1os. Sus ideas son hu\u00e9rfanas del juicio moral. Lejos de las demencias de la popularidad. Es libre y desconocido. Es libre de las normas porque no las necesita. Este personaje es un mito; una utop\u00eda. Es probable que sea el sue\u00f1o que detona la metamorfosis de la mercanc\u00eda en escritura. \u00bfO es a la viceversa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la soledad, no le queda m\u00e1s remedio al escritor: conocerse a s\u00ed mismo. En la soledad de la mente; en el exterior, persiste el ruido y el desorden. Despu\u00e9s de largas jornadas de trabajo, sale del hueco a la realidad, descubre que no es el espacio lo que hace al escritor; no es la herramienta lo que facilita al oficio; no es la falta de reconocimiento lo que lo motiva. Es el momento en que decide tener una conversaci\u00f3n consigo mismo. A su alrededor vive la demanda por entretenimiento espectacular para librarse de las paradojas del esp\u00edritu. En cambio, prefiere internarse en ese mundo atrapado entre las orejas para observar la realidad que siente y lo afecta. Es una lucha constante contra la curiosidad cuando se educa a base de mitos y verdades absolutas. El Progreso ofrece mecanismos para evitarnos la molestia de meter las narices en la realidad y lastimarnos. Pero el alma lo sabe e inyecta ansiedad al esp\u00edritu para que despierte de su letargo. El desgaste es una l\u00ednea negativa que corre en sentido contrario al enfoque y atenci\u00f3n para guiarnos a las fantas\u00edas y mitos de un h\u00e1bil vendedor de papel higi\u00e9nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El deseo de regresar a las batallas internas con pluma o teclado como armas contra el esp\u00edritu ardiente que disfraza la intenci\u00f3n de domesticarnos con normas y absolutos. Reglas y religi\u00f3n. Pol\u00edtica y buenos modales. Con el entretenimiento de la evasi\u00f3n. Es lo que motiva al poeta. Lo ahoga la tristeza de vivir en un mundo que cay\u00f3 en el enga\u00f1o de la bestia y convirti\u00f3 el oficio en entretenimiento y al entretenimiento en prestigio; en sabidur\u00eda. Todo conspira cuando se obsesiona con un espacio para escribir, y la falta de este, es excusa para la inactividad. Su mundo lo vuelve esclavo del h\u00e1bito hasta convertirse en costumbre, y el p\u00fablico, lo celebra en lugar de reclamar y exigir el regreso a lo salvaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escritor solitario no va detr\u00e1s del orden y las reglas, va en busca del caos. Es un valiente que entra entre las filas de este para encontrar a las ideas y contemplarlas. S\u00f3lo el est\u00fapido las desea domar, y lo logra, en parte. Eso es lo que ofrece: una visi\u00f3n de sus sue\u00f1os, en orden, maquillada y obediente, lista para ser vista, m\u00e1s no apreciada ni valorada. La experiencia es el que ense\u00f1a que el ruido existe en todo el espacio, la nada no existe, es un enga\u00f1o m\u00e1s de la blancura de la hoja. Otro maquillaje que se limpia paso a paso. Para eso no se necesita buscar un espacio, sino crear un momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El momento llega cuando, en lugar de afirmar, se pregunta. Se contempla con paciencia y se trabaja con persistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribir es un ejercicio de reflexi\u00f3n y de registro que &hellip;<\/p>","protected":false},"author":256,"featured_media":1390,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","activitypub_content_warning":"","activitypub_content_visibility":"","activitypub_max_image_attachments":3,"activitypub_interaction_policy_quote":"anyone","activitypub_status":"federated","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[19,118,51],"class_list":["post-1389","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritura-creativa","tag-escritura","tag-libertad","tag-paciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/256"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1389"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1397,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389\/revisions\/1397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1390"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}