{"id":1118,"date":"2024-06-07T11:45:29","date_gmt":"2024-06-07T17:45:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvaje.live\/?p=1118"},"modified":"2024-06-07T11:45:38","modified_gmt":"2024-06-07T17:45:38","slug":"el-abandono-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/que-sais-je\/el-abandono-cultural\/","title":{"rendered":"El abandono cultural"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada d\u00eda nos levantamos con dificultad de la cama. Llenamos el est\u00f3mago con la comida que recomend\u00f3 nuestro <em>influencer<\/em> favorito en <em>TikTok<\/em>. Pasamos las horas entre el gran tumulto citadino, mirando alien\u00edgenas; somos distintos. Tenemos cultura, leemos y seguimos las rutinas de los gur\u00fas modernos. Con desprecio observamos a la gente, emitimos veredictos con base a lo que consumimos en los medios masivos de comunicaci\u00f3n. La cultura se define por nuestra forma de vida. Estos sentimientos y juicios provienen de nuestra indiferencia a la cultura nacional, al arte moderno de nuestros paisanos. El mediocre, se\u00f1ala al arte nacional como algo pobre, hecho con las patas, porque reconoce su reflejo en la obra. Los hay peores, los que critican, los que imitan los se\u00f1alamientos que las tendencias dictan. Desconoce el universo de artistas que trabajan d\u00eda a d\u00eda en el pa\u00eds, porque deciden no acceder a ellos. Pero porta orgullosa una medalla de persona culta, ya que consume las migajas de la cultura extranjera. <\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arte es el lenguaje de la cultura, ignorarlo es hacer de un lado nuestra identidad, perdemos autenticidad. La mente necesita de ese lenguaje para tomar decisiones y disfrutar la vida. Al optar por el rechazo, adoptamos otra; la extranjera. Sin embargo, esta vive fuera de nuestro contexto. La mirada al vac\u00edo interno, sin identidad, se satisface por el orgullo de la obra del pasado. La cual, por m\u00e1s mentiras que nos digamos, vive fuera de nuestra realidad actual.  Naci\u00f3 con un esp\u00edritu que deseaba evolucionar por conducto de las futuras generaciones. No obstante, este devenir se desaceler\u00f3 a inicios de 1970. Porque su exploraci\u00f3n, cada vez m\u00e1s audaz, amenaz\u00f3 las certezas de la sociedad de entonces. Con espanto, reflexionaron sobre la libertad que se les dio a los artistas y voltearon para otro lado cuando el Estado puso grilletes a ese libertinaje. El ciudadano, de nariz respingada y educado, aplaudi\u00f3 con bombo y platillo las acciones estatales y, a partir de ese momento, dejaron que los sabios pol\u00edticos amarraran de manos a los artistas y los soltara solamente cuando estos expusieran una obra subyugada a la mentira de la certeza.  Desde entonces, la confrontaci\u00f3n interna y cuestionar, es un pecado nacional, y el artista, un holgaz\u00e1n revoltoso. <\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico est\u00e1 lleno de personas que no saben ser libres, creen ser libres. Sin embargo, mantienen la falacia por ignorancia. Sus argumentos se sustentan en la superstici\u00f3n y la fe, se creen aut\u00e9nticos, debido a sus fiestas alegres y llenas de cuetes tronadores que usan para desahogar su frustraci\u00f3n. Somos muy machos y muy hembras, de mecha muy corta, generemos conflictos donde no existen \u2014min\u00fasculos e insignificantes\u2014. Proferimos insultos en mont\u00f3n en lugar de la acci\u00f3n, porque el vac\u00edo que deja la falta de identidad cultural, es profundo. El Estado, como buen lacayo obediente, no obstante mediocre, promueven espacios culturales que solamente benefician al artista aprobado por la academia o con portafolios forjados en las redes sociales. Y tristemente, expone a los nacionales que son amigos, familiares, aduladores. Por lo general, y es muy com\u00fan, pretenciosos que nunca han pasado hambre. Viven bajo la cobija de estudios que validan su profesi\u00f3n y obra, o, hacen una obra sometida a las tendencias de los conflictos de la clase media. Por supuesto, sin un esp\u00edritu aut\u00e9ntico, pues, su perspectiva se filtra en las mentes de cr\u00edticos y correctores para evitar el \u201cqu\u00e9 dir\u00e1n\u201d.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, el valiente artista independiente, lo aplasta el dedo se\u00f1alador. El \u00edndice que cr\u00edtica su voz y falta de <em>cultura<\/em> o academia. Aguijonea, la vanidad y ego aut\u00e9ntico del artista, con lisonjeras palabras que lo invitan a cambiar; a formarse en las filas de la conformidad para ser como el resto. La copia de una copia de una copia que proviene del artista del pasado. Pero el p\u00fablico sensible no es tonto ni vulgar y reconoce el disfraz de ese esp\u00eda. Este artista-esp\u00eda vive y se mantiene, porque la mayor\u00eda del p\u00fablico fue despojado de su identidad y aplaude lo que los <em>conocedores<\/em> aplauden; es un ciudadano dom\u00e9stico y obediente.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El artista desobediente y necio, escapa del collar de castigo, ya sea por una habilidad de gato o el esp\u00edritu salvaje de lobo solitario. Busca recintos, lucha por mantener la exploraci\u00f3n de su identidad. Mantiene su autenticidad con propinas. Pero el Estado, como buena madre autoritaria, impone reglas y horarios para aquellos que desean vivir bajo su techo. Mantiene su control central \u2014solamente acepta el arte de la capital, el resto, la provincia, que venga pa, ac\u00e1 si quiere cultura\u2014. Arrincona al valiente que, despu\u00e9s de enfrentar los miedos de la duda, enfrenta la indiferencia del p\u00fablico. Porque su obra pelea de frente contra la obra vac\u00eda del extranjero que se nos muestra con fuegos artificiales por carecer de profundidad. La cual termina por convencer a un p\u00fablico vulgar de que contiene los elementos necesarios para considerarse aut\u00e9ntica. Ofrece una nueva identidad, igual de superficial que la fiesta y el cuete tronador, al espectador vac\u00edo e ignorante.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escapar de este bucle, aparentemente infinito, no es f\u00e1cil. La b\u00fasqueda del espectador, hambriento de reafirmar su identidad a trav\u00e9s de las nuevas visiones de los artistas que amenazan la estabilidad conservadora de un pueblo sin una identidad definida, es tediosa. Las mal llamadas, izquierdas y derechas, someten al aparato cultural del Estado porque necesitan de ciudadanos sin identidad, confundidos, insectos que caigan en sus redes centralistas de consumo y se vuelvan mercanc\u00eda electoral.  La Ciudad de M\u00e9xico est\u00e1 infestada de museos, galer\u00edas, cinetecas <em>nacionales<\/em>, teatros, y centros de espect\u00e1culo que ofrecen de todo. Sin embargo, la obra independiente, esto es, la del artista libre y la del de provincia, est\u00e1 escondida debajo de la alfombra. Lleva tanto tiempo ah\u00ed, que el espectador espont\u00e1neo dej\u00f3 de buscarla hace mucho, y opta por lo sencillo y espectacular. Basta ver las carteleras de teatro que ofrecen obras extranjeras o cl\u00e1sicas nacionales, pel\u00edculas palomeras norteamericanas, editoriales interesadas en autores acad\u00e9micos con curricular validada por intelectuales e instituciones privadas y p\u00fablicas, galer\u00edas que muestran obra extranjera y de artistas alabados por una cr\u00edtica bananera, salas de conciertos sin oferta nacional actual. Todos estos personajes que promueven, administran y financian a la cultura actual nacional, no son los culpables del estancamiento. Ellos obedecen las tendencias y su existencia se justifica con el reconocimiento intelectual extranjero. Al diablo, con el buen gusto, el confrontamiento de perspectivas, la cr\u00edtica a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n art\u00edstica, el ciudadano com\u00fan, es un consumidor vulgar.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al encontrar la obra moderna y aut\u00e9ntica nacional es, muchas veces, una decepci\u00f3n, no a causa de la artista, sino a las condiciones paup\u00e9rrimas de los lugares que la ofrecen. Estos sitios existen porque a\u00fan hay guerreros obstinados en su oficio de mostrar otras perspectivas. Tambi\u00e9n gracias al, cada vez menos, espectador que se niega a ser iluminado por el intelectualismo pretencioso.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No intento decir que el Estado deje de promover al arte nacional. Lo que deseo es que deje de ser el que califica y decida que se debe y no debe mostrar. M\u00e1s cuando su criterio, misi\u00f3n y voluntad en los \u00faltimos cien a\u00f1os, hasta la actualidad, es dividirnos. Nos convence de matarnos entre nosotros porque la inseguridad los super\u00f3. Insiste en clasificarnos como ind\u00edgenas y todos los dem\u00e1s. O como mujeres y hombres y todas las subclasificaciones de g\u00e9nero. Lo que espero que hagan es descentralizar la cultura y nos dejen al resto de los ciudadanos resolver nuestros conflictos existenciales. Espero que motiven a la iniciativa privada a promover al arte moderno y que la educaci\u00f3n sensibilice las almas de los j\u00f3venes y les abra la mente a otras perspectivas, para que, por ellos mismos, puedan juzgar si algo les atrae o no. No como conocedores, de esos ya hay y sobran, como mexicanos sensibles e intuitivos. <\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el M\u00e9xico actual existen artistas a montones y su obra nos rodea, y aunque no nos identifiquemos con ella y volteemos para el otro lado, ah\u00ed est\u00e1 y es reflejo de nuestra cultura. Porque el pa\u00eds no gira al rededor de nosotros y est\u00e1n los otros que viven otra realidad.  Esta obra es aut\u00e9ntica, se muestra sin fuegos artificiales, no es discreta, confronta al espectador que se aventura en ella. La desgracia es que cada d\u00eda es menos la cantidad de personas que miran lo nuevo, prefieren refugiarse en el ayer porque les falta valor para enfrentar al incierto futuro, a menos que se les muestre con ruido y trompetas, con una voz que les diga: todo va a estar bien, aunque sea mentira.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada d\u00eda nos levantamos con dificultad de la cama. 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