{"id":1112,"date":"2024-05-29T10:00:00","date_gmt":"2024-05-29T16:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvaje.live\/?p=1112"},"modified":"2024-05-28T18:01:51","modified_gmt":"2024-05-29T00:01:51","slug":"el-oficio-del-artista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvaje.live\/en\/que-sais-je\/el-oficio-del-artista\/","title":{"rendered":"El oficio del artista"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Es desconcertante ver la cara de las personas que miran la obra de un artista sin reconocimiento p\u00fablico y cr\u00edtico. M\u00e1s all\u00e1 de permitir que su mente divague y exponga sus sentimientos ante lo inesperado; permitirse descubrir ese mundo que se le muestra. Buscan a su alrededor un c\u00f3mplice, gu\u00eda de la reacci\u00f3n intelectual; pol\u00edticamente correcta. Sobre todo al ver obras que profundizan en un tema con autenticidad, sin caer en la tendencia del entretenimiento barato por medio de una est\u00e9tica banal.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El oficio del artista es exigente. La popular creencia de que el arte se hace al escapar a lugares apartados para seducir a la musa de la creatividad es una verdad a medias. Al \u00fanico lugar a que tiene acceso el artista \u2014al menos la mayor\u00eda\u2014, es a su cabeza. Residencia permanente de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escapar a un sitio lejano: un bosque solitario, una playa abandonada, se desea. Pero el artista profesional no puede obligarse a trabajar en un espacio en espec\u00edfico, como si este fuera el factor para lograr una obra trascendental. Muy a pesar del lugar en que se encuentre, su perspectiva, vive dentro de su cabeza. Por m\u00e1s tranquilidad que haya en su entorno, su interior vive en tensi\u00f3n a la caza de im\u00e1genes abstractas. Y, en lugar de querer escapar del caos, lo busca, lo provoca. Porque ah\u00ed viven las ideas.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ideas son dif\u00edciles de atrapar. Aparecen, si acaso, un momento en el cual el artista, las captura por un instante e intenta obtener lo mejor de ellas. En lugar de buscar entornos paradisiacos, crea rutinas y h\u00e1bitos. Vive en una mec\u00e1nica diaria de la cual solamente escapa a trav\u00e9s de su oficio.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1n los que llevan rutinas sanas y estrictas. Despiertan, desayunan ligero y bloquean de cuatro a seis horas al d\u00eda para trabajar. Hay otros que sus h\u00e1bitos corresponden a extravagancias, como tomar una copa de whiskey antes de comenzar para aletargar su cabeza ruidosa y ansiosa. Otros que se ejercitan o hacen rutinas sexuales, fiestas, desvelos o toman afrodisiacos. Costumbres extra\u00f1as para el trabajador que cumple un horario detr\u00e1s de un escritorio.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero por cualquier actividad que se decidan, el fin es el mismo, encontrar la motivaci\u00f3n de trabajar d\u00eda con d\u00eda en su obra. Porque, aunque su necesidad de expresar sea grande, el fantasma de la frustraci\u00f3n, la anticipaci\u00f3n de un fracaso, la desesperaci\u00f3n de no lograr la idea que capturaron por un segundo, es desgastante. Comprenden que para encontrar la esencia de un concepto se tiene que trabajar en el diario.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escape que da el oficio se convierte en una necesidad, un vicio del cual, quien lo aprende a disfrutar, no escapa de sus tent\u00e1culos. Disfrutarlo es una manera de describir ese masoquismo que es el crear. El artista pasa su vida detr\u00e1s de ideas que nunca llegan a ser como las imagin\u00f3, como las so\u00f1\u00f3. Cada d\u00eda es un comienzo que enfrenta lleno de dudas y miedos. Libera guerras feroces contra fuerzas que desean hacerlo desistir en este esfuerzo contraintuitivo. Pero el artista debe de vencer al enemigo, porque ninguna persona est\u00e1 detr\u00e1s de \u00e9l exigiendo que cumpla un horario. El registro de entrada y salida vive dentro de \u00e9l; un reloj interno que ninguna persona nunca audita.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, las deserciones abundan. Aquellos que deciden la aventura del artista con la esperanza de conseguir reconocimiento exterior, riquezas, fama, viven poco. Pasan desapercibidos. La riqueza del artista vive en su interior, y en algunas ocasiones especiales, recibe un pago por su labor.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos tienen que trabajar en las ideas y sue\u00f1os de quienes no tienen la pasi\u00f3n ni el valor ni el impulso para hacerlo por ellos mismos. Rentan la imaginaci\u00f3n y el talento para liberarse de la tortura, de enfrentarse a la silenciosa hoja en blanco, momento a momento.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pago de la renta depende de la popularidad del artista. Pues, quien paga, desconoce el sufrimiento de la autoexploraci\u00f3n. Su vulgar alma lo hace creer que cualquier holgaz\u00e1n puede escribir 5,000 palabras, hacer garabatos con un par de l\u00edneas, escribir y musicalizar un soneto en un abrir y cerrar de ojos. Claro que todo se puede hacer, incluso, hay \u00e9l que lo hace por migajas de pan. Sin embargo, no importa las carretadas de oro que cobr\u00e9 el artista, al final son migajas que le permiten continuar con su obra personal.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los atajos para lograr \u00e9xito existen, no as\u00ed para la autenticidad. Toda persona que decide por su propia mano explorar diario las turbaciones de su alma merece respeto y admiraci\u00f3n. Maravillarse en aquel que intenta materializar sus ideas en conceptos digeribles para un p\u00fablico hambriento de cultura y de identidad. Su obra puede no ser del agrado de todos, o quiz\u00e1, somos vulgares para no reconocer su valor (espiritual, no capital). La intenci\u00f3n del artista siempre es original. Ayudarnos a encontrar, a trav\u00e9s de su perspectiva y autenticidad, una cultura a la cual s\u00f3lo se tiene acceso en el abismo de nuestro inconsciente.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El oficio del artista, a los ojos de las personas mecanizadas que laboran motivados por un cheque quincenal, puede verse como un trabajo de holgazanes. La labor requiere de enfoque y tiempo para la reflexi\u00f3n. Solamente, al aprender a utilizar estas herramientas, es como se aprende a desahogar el discernir interno de conceptos abstractos. Las rutinas y h\u00e1bitos a las que se amarra el artista funcionan como un escape del espacio y el tiempo lineal que domina a la vida. Porque las ideas llegan cuando se est\u00e1 distra\u00eddo. Las ideas viven en el inconsciente y se llega a ellas cuando se abandona al ego. Es parad\u00f3jico, las mejores ideas llegan cuando menos se piensa. Cuando se est\u00e1 en modo de contemplaci\u00f3n. De ah\u00ed que la mec\u00e1nica de actividades se para muchos artistas obligaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos ser simples y decir que para darnos una idea del masoquismo del oficio art\u00edstico, intentemos pintar, escribir unas p\u00e1ginas, un poema o crear una tonada. Quiz\u00e1s, lo logremos de un plumazo o es posible desistamos en la lucha. No obstante, debemos ser sinceros en nuestras pesquisas y reconocer que el oficio del artista es demandante, pues, ese esfuerzo que nos obligamos un momento, para el artista, es constante, d\u00eda a d\u00eda. Incluso, necesario.<\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n debemos de reconocer que, al exponer su obra, no gener\u00e9 ning\u00fan tipo de satisfacci\u00f3n inmediata en el espectador. Imaginemos hacer un trabajo persistente, de principio a fin, durante seis o doce meses, o m\u00e1s en algunos casos, y al final, d\u00e9 como resultado un rechazo. Esa es la prueba m\u00e1s dif\u00edcil de superar del oficio art\u00edstico. Crear una conciencia de que no se tiene ning\u00fan control sobre los gustos p\u00fablicos. Por consiguiente, la experiencia, o sea la constancia, le ense\u00f1a que su labor sirve m\u00e1s para satisfacer una necesidad propia. Esperar que el resto de los mortales comparta sus mismas inquisiciones es un infierno que terminar\u00e1 por hacerlo abdicar. <\/p>\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos artistas nunca llegan a vivir lo suficiente para descubrir lo trascendental de su obra. La mayor\u00eda de las obras m\u00e1s significativas del mundo son valoradas mucho tiempo, d\u00e9cadas, siglos, despu\u00e9s de su creaci\u00f3n. Aun as\u00ed, para el artista que reconoce que la riqueza de su obra, radica en su interior, no desiste. Trabaja en silencio y en soledad intentando dar sentido a la hoja en blanco frente a \u00e9l.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es desconcertante ver la cara de las personas que miran la obra de un artista sin reconocimiento p\u00fablico y cr\u00edtico. M\u00e1s all\u00e1 de permitir que su mente divague y exponga sus sentimientos ante lo inesperado; permitirse descubrir ese mundo que se le muestra. 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