Acerca de…

Pandilla Salvaje,

Escribir, hacer películas, pintar, esculpir, componer, ser músico, profesiones como estás son vistas como pasatiempos más que formas de vida. Existe la creencia de quienes las ejercen o desean hacerlo se les llame soñadores, como si ningún otro profesionista fuera un soñador, al menos al comienzo de su carrera.

El trabajo del artista es menospreciado, esto se debe a aquellos que se han visto en la necesidad de vender su producto al mejor postor, otras veces por modificar y editar su obra a los caprichos de un insensible cliente.

Estoy seguro de que seguirán existiendo personas que vendan barato su trabajo, y habrá quienes se sientan conformes produciendo para aquellos que no aprecian la profesión del artista. Eso, está bien, como en todo, lo importante es que debemos tener opciones y nunca sentirnos acorralados, cualquier decisión que tomemos de como llevar nuestra vida, es la correcta.

Es complicado iniciarse como artista, para mí, no es algo que se pueda enseñar en un colegio. Para ser artista sólo se logra a través de la repetición: idea, producción, realización, exhibición, aprendizaje, repetir.

Hay por supuesto escuelas o colegios que te enseñan y ayudan los procesos para ejercer alguna de las profesiones que por tradición o costumbre llamamos artísticas, como ejemplos: cinematografía, teatro, escultura, música… Estas existen para enseñar una profesión, pero no para crear artistas.

El artista es una persona sensible, muchos por distintos motivos se dedican a labores en donde la creatividad no es necesaria o exigida. Cuando la necesidad de expresar nuestras confusiones, curiosidades, es más tan fuerte que no nos deja en paz, es cuando nuestro lado artista escucha el llamado a la acción.

¿Por qué expresarnos? Nuestra alma tiene que desahogar esos conflictos, los podemos ignorar o apagar con simplezas, distrayendo la mente en chismes o criticando la vida de otros. Incluso podemos dejar crecer nuestro ego lo suficiente para convencernos en llevar una vida sin cuestionarnos.

Dos maneras de expresión son las que prefiero, las palabras escritas y las imágenes estáticas o en movimiento. Mi profesión es cineasta.

Dentro de este sitio web, hablo de técnicas personales y de otros. Herramientas que he aprendido a utilizar y deseo compartir con quienes, al igual que yo, necesitan expresarse.

Escribir una novela, un guion para cine o hacer una película puede ser algo abrumador. Nos podemos sentir intimidados por los proyectos de quienes admiramos. Tenemos que a apreciar el trabajo ajeno y ser conscientes de que nuestro trabajo también es único, porque viene de nuestro interior, es el lenguaje de nuestras almas.

Ningún proyecto es imposible de alcanzar si sigues un camino. Si en verdad quieres hacerlo posible, nada deberá detenerte o desanimarte, quizás tomar aire un momento, pero detenerte jamás. Es sencillo el camino cuando lo haces con las herramientas adecuadas.

Expresarte, es un trabajo, y como tal requiere de planeación y esfuerzo, pero al entender los pasos, y la manera en utilizar las herramientas para tú andar, todo se vuelve fácil. Te das cuenta de que el único obstáculo que te separa de lograr tus proyectos, es el miedo a no aprender. Por eso, aquí pongo al alcance de quienes se interesen, procesos y técnicas que ayudan a conocer y emplear las herramientas necesarias para expresarte, para exponer tu lado artístico.

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